Nada que hacer, la cabeza más seca aun que la personalidad, ganas de nada y creatividad en punto muerto.
Incapaz de crear algo que me deje a lo menos conforme, no creo y aun así estoy todo el día aquí, en este taller, es que creo que ya no puedo crear…al menos por un rato. Estoy seca, no tengo nada que decir, nada que hacer, nada que me interese….
Mentira!
Tengo claro lo que me hace falta, lo que necesito, lo que quiero.
Quiero sexo!, un gran polvo!
Lo siento, se que no suena bien que una señorita como yo diga esas cosas pero es la verdad, me hace falta, tengo necesidad de liberar los poros de mi piel, de estallar de placer, de tener sexo durante todo el día y toda la noche, durante el tiempo que sea necesario, hasta que me duela el cuerpo, hasta que este tan saciada que ya no quiera más, si eso es factible. Entonces ducharme vestirme e irme, con el alma limpia otra vez. Con los poros abiertos y el deseo por fuera.
Es la única forma de volver a empezar.
Entonces sales a la calle con cara y actitud de buen polvo en el cuerpo, y dejas de estar seca, aburrida y apagada, para convertirte en un as de luz que atrae todas las miradas, y hueles a sexo, a hombre, a sudor caliente, a orgasmo. Y mientras vas caminando cierras los ojos y recuerdas ciertas escenas y un escalofrío te recorre el cuerpo, y sientes como aun corre dentro de ti lo que el dejo, y estas otra vez caliente.
Después de un buen polvo, de esos que tienen muchas etapas, con siestas entre medio y despertares penetrada, que tienen momentos de pasión desenfrenada, de agresión, con malas palabras y tirones de pelo y que luego vuelve tierno, lleno de besos y rozando las pieles, me queda en la cara una pequeña mueca, es una pequeñísima sonrisa, llena de deseo y perversión, es lo que queda de ese gran orgasmo, es la luz, la liberación y por lo tanto la creatividad.
6/1/09
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2 comentarios:
sé de qué hablas. es deliciosa esa sensación, cierto?
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