Hay pocas cosas que tengo claras en mi vida, pero una de esas es lo que quiero que suceda el día de mi muerte, para todo aquel que me lea, quiero que sepa que como ese día no podré dar las ordenes, las dejo ahora por escrito, quiero que sepan que cuento con Uds. para que todo sea cumplido a la perfección y como tarde o temprano todos morirán y nos juntaremos otra vez, quien sabe si arriba o abajo, les cobrare el no haberme hecho el favor.
Espero morir en otoño o en primavera, amo las medias estaciones, sobre todo por el tipo de ropa que se usa, el hecho de estar vestida, le da la gente un toque elegante, ya se que en el invierno también, pero nadie quiere morir un día gris de julio, con lluvia, hace que todo contenga un drama innecesario, el verano y su desnudes en cambio, nos hace ver un poco vulgares, y ciertamente eso no iría con mi estilo.
Por tanto, fijaremos como mes, septiembre, a mediados de semana de ser posible, no quiero estropear el fin de semana de nadie, ni que tengan escusas para no ir a mi última exposición publica.
Seguro mi familia pedirá un responso católico, contra eso no puedo hacer nada, ya que luego de la ceremonia se irán a casa felices y creyendo que por ésta se me han perdonado todos los pecados, que mas quiero yo que hacerlos ir a su casa en paz, además seguro cantaran ellos y harán que toda mi audiencia se quiebre en llantos y me querrán aun mas.
Para todo aquel que valla a mi sepelio, debe saber que el negro no es una opción, si le vamos a poner uniforme a la cosa, que sea el blanco, por eso elegí septiembre, el clima va a ser el ideal para el lino, los vestiditos de algodón y las pachminas de seda.
Las flores, margaritas, son y serán viva y muerta mis flores preferidas, además irán totalmente ad-hoc con la estación y con las ropas, no se olviden que aun que tal vez muera (Ni Dios ni la Virgen Santísima lo quieran) sin pena ni gloria como artista, es lo que soy y la estética es para mi, religión.
Luego de la ceremonia religiosa y como si no fuera suficiente ya con lo que los he jodido hasta el momento, quiero ser incinerada, y que mis cenizas las dividan en dos frascos en igual proporción, los cuales dejare destinados para ello antes de mi deceso, uno, será vaciado en el Lago Ranco, ya se! Es muy lejos, y hace años que no voy ahí, pero es el lugar en el que crecí y ahí quiero acabar, y no! No tiene porque ir todos, con que uno me lleve basta y sobra, la segunda mitad de lo que fue mi cuerpo, quiero que sea tirada en la cordillera de los Andes, no se preocupen, el lugar esta marcado y esto lo saben los que han amado la montaña conmigo, justo cuando vienes bajando de la “Cornisa” para bajar por el fuera de pista que te llevaría a la silla del “Puma” Hay una roca en que solo se ve cordillera (adjunto mapa), justamente ahí, que es mi lugar favorito en el mundo, es donde quiero acabar, si aquel día llevan consigo un par de cervecitas y hacen un salud por mi, les aseguro que joderé tanto al que sea el patrón del sitio en el que me toque descansar, que tendrán nieve hasta noviembre.
Por ultimo, luego de llevar a cabo el hecho de que “Del polvo vienes y en polvo te convertirás” me gustaría que fueran todos a una casa a comer, como lo hacen los norteamericanos, juro que es lo que mas me gusta de su cultura, eso de reunirse todos y que se les olvide, a base del pelambre o del buen vino, porque están ahí, me parece genial, será “Mi ultima cena”.
Espero morir en otoño o en primavera, amo las medias estaciones, sobre todo por el tipo de ropa que se usa, el hecho de estar vestida, le da la gente un toque elegante, ya se que en el invierno también, pero nadie quiere morir un día gris de julio, con lluvia, hace que todo contenga un drama innecesario, el verano y su desnudes en cambio, nos hace ver un poco vulgares, y ciertamente eso no iría con mi estilo.
Por tanto, fijaremos como mes, septiembre, a mediados de semana de ser posible, no quiero estropear el fin de semana de nadie, ni que tengan escusas para no ir a mi última exposición publica.
Seguro mi familia pedirá un responso católico, contra eso no puedo hacer nada, ya que luego de la ceremonia se irán a casa felices y creyendo que por ésta se me han perdonado todos los pecados, que mas quiero yo que hacerlos ir a su casa en paz, además seguro cantaran ellos y harán que toda mi audiencia se quiebre en llantos y me querrán aun mas.
Para todo aquel que valla a mi sepelio, debe saber que el negro no es una opción, si le vamos a poner uniforme a la cosa, que sea el blanco, por eso elegí septiembre, el clima va a ser el ideal para el lino, los vestiditos de algodón y las pachminas de seda.
Las flores, margaritas, son y serán viva y muerta mis flores preferidas, además irán totalmente ad-hoc con la estación y con las ropas, no se olviden que aun que tal vez muera (Ni Dios ni la Virgen Santísima lo quieran) sin pena ni gloria como artista, es lo que soy y la estética es para mi, religión.
Luego de la ceremonia religiosa y como si no fuera suficiente ya con lo que los he jodido hasta el momento, quiero ser incinerada, y que mis cenizas las dividan en dos frascos en igual proporción, los cuales dejare destinados para ello antes de mi deceso, uno, será vaciado en el Lago Ranco, ya se! Es muy lejos, y hace años que no voy ahí, pero es el lugar en el que crecí y ahí quiero acabar, y no! No tiene porque ir todos, con que uno me lleve basta y sobra, la segunda mitad de lo que fue mi cuerpo, quiero que sea tirada en la cordillera de los Andes, no se preocupen, el lugar esta marcado y esto lo saben los que han amado la montaña conmigo, justo cuando vienes bajando de la “Cornisa” para bajar por el fuera de pista que te llevaría a la silla del “Puma” Hay una roca en que solo se ve cordillera (adjunto mapa), justamente ahí, que es mi lugar favorito en el mundo, es donde quiero acabar, si aquel día llevan consigo un par de cervecitas y hacen un salud por mi, les aseguro que joderé tanto al que sea el patrón del sitio en el que me toque descansar, que tendrán nieve hasta noviembre.
Por ultimo, luego de llevar a cabo el hecho de que “Del polvo vienes y en polvo te convertirás” me gustaría que fueran todos a una casa a comer, como lo hacen los norteamericanos, juro que es lo que mas me gusta de su cultura, eso de reunirse todos y que se les olvide, a base del pelambre o del buen vino, porque están ahí, me parece genial, será “Mi ultima cena”.
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