14/4/09

No dejo de correr, de arrancar, de salir, y es que no lo puedo evitar, me gustan las despedidas.
Me ahogo solo de saber que estoy construyendo algo, ese algo que quería cuando no lo tenía.
Me cuesta tanto respirar a tu lado que creo que aun que eres el hombre que amo, voy a terminar por abandonarte.
Tengo terror al compromiso, serios problemas con la autoridad y dificultad para expresar mis emociones.
No me ato a nada, o al menos eso intento.
Corro por las calles de Madrid en la búsqueda de la libertad que da el estar lejos de todo y de todos, y sin embargo es mentira que soy libre, siempre me debo a alguien, a algo.
En vísperas de cumplir mis 30 años, me replanteo quien soy, y que quiero de la vida y no encuentro ninguna respuesta que sea ni lógica, ni correcta, soy un barco a la deriva por decisión propia, no tengo puerto porque no lo quiero, o al menos es lo que me gustaría creer.
Entonces apareces tú, con tu puerto a mi medida, con las manos más lindas y los besos más dulces, y quiero calmar mis ansias de arrancar y dejar de correr y quedarme contigo para siempre y ser yo de ti y tú de mí.
Y aun que estoy contigo, respirando a tu lado, no dejo de pensar en mis miedos, no dejo de volver a estupidez de seguir volando, de ser libre, no dejo de arrancar de ti en mi cabeza.

8/4/09

Recorro la ciudad montada en mi bici rosa
Mientras paseo canto canciones que hace mil años tenía olvidadas
Me duermo y me despierto siempre con el mismo hombre que amo
Y desde mi terraza se ve el cielo azul de Madrid.

En mi casa siempre habrá una cama limpia esperando visitas de Chile.