Vengo de regreso,
He dejado las esperanzas puestas en las manos de una amable dama gorda y con exceso de maquillaje.
Ante mis dudas y ansiedades solo contestó:
-"Que pillina que eres".
Mientras me cerraba el ojo dejando entrever la sombra que abarcaba todos los colores azules y violetas del arco iris.
Me inspiró confianza.
Sobre todo al sonreír,
Tenía parte de su dentadura (Probablemente postiza) Teñida de carmín, lo que reflejaba su seguridad y confianza en si misma.
Como no iba yo a confiar en ella también.
25/11/08
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