Después de litros de agua, cientos de especialistas, variados productos con mejor o peor aroma, muchos pelos menos y muchos masajes de mas.
He vuelto a ser una señorita como las de antes.
Llevo la manicura francesa y las medias de seda.
Huelo de maravilla.
Me siento a la mesa a comer con cubiertos de plata y el poco vino que bebo es en copa de cristal.
Hablo poco y río menos, una señorita debe guardar la compostura!
Jamas hago una pregunta que llegase a incomodar a alguien (Aun que sienta muchos deseos de preguntar la procedencia de aquel feo peinado, o comentar los kilos de mas y de menos) Eso se hará después, a escondidas.
Como he vuelto a ser una señorita como las de antaño, he borrado de mi historia todo aquello que me aleje de ser una señorita.
No recuerdo jamas haber dicho palabrotas, ni tengo conciencia alguna de haber amado con tanta pasión, debo borrar de mi vida los besos y abrazos tan pecaminosa mente dados y recibidos.
Mi casa como yo, es blanca, virginalmente blanca, pura.
Mi cama, caliente, toda blanca,
Mis ropas de cama blancas como mi conciencia.
He vuelto a parecer una señorita, y les haré creer que lo soy, me gusta jugar a eso, me hace feliz que creas lo que quieras creer, cree en que soy tu señorita, la niña de la casa, la que espera ansiosa a que llegue su príncipe azul, el que corresponde a cualquier señorita que se precie de tal, solo asi las señoritas podemos ser felices.
Mientras, con mis manos suaves te tocaré en sueños, diré palabrotas y te amare apasionadamente, guardare todos tus besos y abrazos, mejormente si son pecaminosos.
Te esperaré con mis medias de seda y oliendo de maravilla.
Jugare para ti a ser esa señorita que desata tus pasiones y enblanquece tu conciencia.
21/7/08
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
un beso muy grande, te leo todos los días... me acuerdo de ti.
lady drama
Publicar un comentario