22/11/07

FRIO DE LAS CAPITALES

Al fin se acaba el calor y con él la falsa belleza, la felicidad y el falso amor.
Al fin vuelve el frío, las tardes de niebla y los días cortos.
Al fin deja de brillar el sol y con esto el oro parece acabarse.
Al fin se siente el frío de los corazones.

Salgo a caminar por la ciudad que debo volver a recorrer como si fuese el primer día que llegue aquí. Hace frío como cuando llegué, y tengo esas ganas de comerme el mundo otra vez, el frío de las capitales me llena de energía, las sombras largas y obscuras de las noches con lluvia me hacen sentir en mi mundo, así cuando todos esta obscuro, cuando más se puede ocultar, la verdad sale a flote.
Salgo a caminar y a re enamorare de esta ciudad hermosa la misma que de cuando en cuando odio. Me lleno se sus calles pequeñas, tan distantes unas de otras y tan cerca entre ellas, cada barrio, cada calle es un mundo distinto, pareciera ser que están aquí todos los colores y la ausencia de todos ellos.
Estoy cambiando de piel, estoy nuevamente saliendo del cascarón y es que al perecer aun no he aprendido a vivir.
Luego de que el sol de este lugar me derritiera, y mi alma fuese mas pesada que el asfalto, me levanté esta mañana renovada por la lluvia, y más aun cuando noté que la que creía lluvia no era tal, sino un dulce y suave granizo, de ese que te enfría más no te hiere el rostro, de ese que limpia el aire y me hace sentir como si regresase a mis adorados andes.
Hoy, antes de salir a recorrer mi nuevo trocito de la ciudad, me mire muchas veces al espejo, y no me reconocí del todo, se que estoy ahí, pero parece que mi nueva piel no es tan nueva, tengo ojos de haber visto mas de lo que quería ver, kilos de más o de menos, que me hacen ver mas re-vivida que re-nacida. No se porque me mire tantas veces, siempre por pequeños lapsus de tiempo, pero una y otra vez, daba un pasa atrás, tal vez fue el deseo de retroceder.
Cuando salgo a caminar, me gusta ir de prisa, sola y de prisa, marcando mis tacones para dejar eco en el aire, llevo la música alta a más no poder, pero aun así escucho mis tacones, es lo único que me afirma que sigo caminando sobre la tierra y no permite que me eleve y me pierda en mis pensamientos.
Salgo a caminar por la ciudad con la que debo re encontrarme, necesito amarla y que me ame. Me gusta conocer esta ciudad otra vez y esta sola, ya no quiero compañías que me inciten a tal o cual lugar, quiero hacerlo sola, como siempre lo he hecho.
Amo el frío de la capitales, éste es el único capaz de desnudar a la gente y de mostrar sus mascaras. Amo el frío de las capitales, me llena de fuerza, de energía. Amo el frío de las capitales, amo mojarme bajo la lluvia, sentirme débil ante una ráfaga de viento.
Amo el frío poder que se siento al caminar sola y haciendo sonar mis tacones por esta bella capital.

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